Neuroma de Morton: Síntomas, Causas y Tratamiento con Fisioterapia en Madrid
¿Alguna vez has sentido que caminas con una piedrecita metida en el zapato, aunque no haya nada ahí? ¿O una especie de descarga eléctrica que sube entre el tercer y el cuarto dedo del pie cada vez que aprietas el calzado? Si esto te suena familiar, es posible que estés ante un **neuroma de Morton**, una de las causas más frecuentes de dolor en el antepié que vemos en consulta.
¿Qué es el neuroma de Morton?
El neuroma de Morton es el engrosamiento de uno de los nervios interdigitales del pie, generalmente el que se sitúa entre el tercer y el cuarto metatarsiano.
No se trata de un tumor, como su nombre podría sugerir, sino de una irritación e inflamación crónica del tejido que rodea al nervio, provocada por la compresión repetida entre las cabezas de los metatarsianos.
Es una de las neuropatías por atrapamiento más comunes del pie y afecta con mayor frecuencia a mujeres de entre 40 y 60 años, aunque también aparece en corredores y personas que pasan muchas horas de pie.
Síntomas más habituales
– Dolor punzante o quemante en la planta del pie, entre el tercer y cuarto dedo
– Sensación de «piedra en el zapato» al caminar
– Hormigueo o entumecimiento en los dedos afectados
– Descargas eléctricas que empeoran con el calzado ajustado o de tacón
– Alivio al quitarse el zapato y masajear la zona
Los síntomas suelen empeorar progresivamente si no se trata a tiempo, pasando de una molestia ocasional a un dolor que limita caminar con normalidad.
Causas principales
El neuroma de Morton no aparece de la nada. Entre los factores de riesgo más relevantes están:
– Calzado inadecuado: zapatos estrechos, de tacón alto o con puntera apretada.
– Alteraciones biomecánicas del pie: pie plano, pie cavo o hiperpronación.
– Sobrecarga por actividad física: correr, bailar o deportes con impacto repetido.
– Factores anatómicos: metatarsianos muy juntos entre sí.
Como fisioterapeutas, es habitual que al explorar el pie encontremos también tensión en la fascia plantar o desequilibrios en la musculatura intrínseca que contribuyen a mantener la compresión del nervio.
Diagnóstico
El diagnóstico suele ser clínico: el test de Mulder (compresión lateral del antepié que reproduce el chasquido y el dolor característicos) es muy orientativo. En casos de duda, una ecografía musculoesquelética permite confirmar el tamaño del neuroma y descartar otras causas de metatarsalgia, como fracturas de estrés o bursitis.
Tratamiento con fisioterapia
La buena noticia es que, detectado a tiempo, el neuroma de Morton responde bien a un abordaje conservador. En consulta solemos combinar varias herramientas:
-Terapia manual: movilización de las articulaciones metatarsofalángicas y técnicas de liberación miofascial para reducir la tensión que comprime el nervio.
-Punción seca y EPTE: la electrólisis percutánea (EPTE) ayuda a estimular la regeneración del tejido irritado alrededor del nervio y reducir la inflamación de forma localizada.
-Neuromodulación percutánea: en neuromas más establecidos o dolorosos, aplicar corriente directamente sobre el nervio afectado puede disminuir de forma significativa la sensibilización nerviosa.
-Reeducación de la pisada y ejercicio terapéutico: trabajar la musculatura intrínseca del pie y corregir patrones de pisada que perpetúan la compresión.
-Asesoramiento sobre calzado y ortesis: en muchos casos, una plantilla con descarga metatarsal es suficiente para quitar presión de la zona y permitir que el nervio se recupere.
Solo en los casos más avanzados, cuando el tratamiento conservador no es suficiente, se valora la infiltración o la cirugía. La mayoría de los pacientes que llegan a nuestra consulta en fases iniciales evitan llegar a ese punto.
¿Cuándo acudir al fisioterapeuta?
Si notas un dolor recurrente entre los dedos del pie que no mejora cambiando de zapato, no esperes a que se cronifique. Cuanto antes se aborde, más sencillo es el tratamiento y menor el tiempo de recuperación.
En Purafisioterapia, en el Barrio de Salamanca y en Chamberí, contamos con ecografía musculoesquelética propia para confirmar el diagnóstico en la misma consulta y diseñar un plan de tratamiento específico para tu caso, ya sea que vivas cerca de General Pardiñas o de la zona de Blasco de Garay.
Si te reconoces en estos síntomas, pide y evitemos que ese «hormigueo» se convierta en un problema mayor.